Cuando a un hombre nadie le busca,
y el otoño se retuerce en su seca piel,
el viento le acomoda en la dulce soledad,
al borde estéril de una regato agónico,
intento sorber, del cuenco de mis manos,
el agua que recorre la muda tierra hasta el mar.
El desconsuelo de la floresta te besa insípido,
rémora de instantes que ahogan palabras desangradas.
Camino entre la difusa bruma de incertidumbres,
batallan diálogos cóncavos, escaras de la esperanza,
palabras de madera carcomida pueblan mis sueños,
mi cementerio del decir, rebujo de silencios escarpados.
Todo un paisaje intenta abrazar mi tristeza sempiterna,
retales de un mañana caído al abismo sin costuras tendidas,
me recostaré en él y musitaré versos hasta el amanecer.
y el otoño se retuerce en su seca piel,
el viento le acomoda en la dulce soledad,
al borde estéril de una regato agónico,
intento sorber, del cuenco de mis manos,
el agua que recorre la muda tierra hasta el mar.
El desconsuelo de la floresta te besa insípido,
rémora de instantes que ahogan palabras desangradas.
Camino entre la difusa bruma de incertidumbres,
batallan diálogos cóncavos, escaras de la esperanza,
palabras de madera carcomida pueblan mis sueños,
mi cementerio del decir, rebujo de silencios escarpados.
Todo un paisaje intenta abrazar mi tristeza sempiterna,
retales de un mañana caído al abismo sin costuras tendidas,
me recostaré en él y musitaré versos hasta el amanecer.
JMGU
No hay comentarios:
Publicar un comentario