Pasear por la borboteante ciudad,
luces sin júbilo, navidad sin fe,
entre la indiferencia de lo anónimo,
el caos de tránsitos en lucha titanica,
por llegar a un destino y descansar, o discutir,
o negociar, o venderse a los juegos de la desidia.
Pasear por la borboteante ciudad,
luces sin júbilo, navidad sin fe,
entre la indiferencia de lo anónimo,
buscándome entre el gentío indeterminado,
en mi mente intento ordenar unos versos despeinados,
nunca llego al refugio vacuo de los desamparados,
siempre me quedo solitario en el banco de las penumbras,
en el parque donde la soledad sabe a otoño de fracasos,
donde el vagabundo se despoja de todo mandamiento,
y se sitúa en el desencantado desprecio del resto del mundo.
Pasear por la borboteante ciudad,
luces sin júbilo, navidad sin fe,
entre la indiferencia de lo anónimo,
y aullar mis versos a la luna dormida,
avenir mi desesperanza y mi fe cansada,
y en la gélida madrugada reclinar la cabeza,
exhausto, en el arrullo de la nana de Euterpe,
que mece este pesar que se desvanece,
en un soplo de ceniza, velamen de harapos,
hacia el horizonte inesperado del amanecer.
JMGU
No hay comentarios:
Publicar un comentario