Buscar este blog

martes, 23 de octubre de 2018

Desde que me pude saber,
me supe insípido y extraño,
la realidad secó mi carne,
quise ser un siempre de sueños,
eternos, pero no pudo ser,
había ya quien " siempre es".
Yo sólo podía "ser", ahora,
entre horizontes abiertos,
envuelto en fraternidad,
un siendo, un ya, es, aún.

No soy un eterno presente,
belleza fugaz del instante,
vivo en una honda y rugosa piel,
en la textura de unas olas saladas
que me llevan suavemente distraído
por un mar primordial de anhelos
hacia la orilla de mí mismo abatido,
mientras, voy muriendo, y muero.
Y ya muerto, "SIEMPRE ETERNO",
"ETERNO PRESENTE OLVIDADO".

JMGU

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Aquel flamenco..., ¿lo oyes? -------------------------------------------- Cuando el flamenco se hizo episteme, y murió en las partituras ...