Allí estoy yo...,
donde el rayo de luz,
pierde su brillo amable,
y brota la penumbra.
Allí estoy yo...,
sentado sobre aquella línea perdida y amorfa,
del horizonte soñado que nunca alcancé,
entre el cielo y la tierra que nunca degusté.
Allí estoy yo...,
en el trastero polvoriento de la melancolía,
donde mi pasado, un olvido de mí mismo,
se astilla en un eco de sombras tiznadas,
donde chirrían mis ásperas formas mudas,
cuatro paredes de aterido mármol pasivo,
donde se arrebuja mi alma estéril,
ajado lienzo de seda incolora en el universo,
azorada por la Estantigua de los atribulados.
Allí estoy yo...,
siendo un último asumido,
un silencio de cristales rotos soportado,
sin memoria, sin futuro, sin ahora,
el tiempo solo me mira a mí, me señala,
yo te crié desamparado y caduco,
soy yo mismo como un pliego de sentidos,
sin destino, acordeón de imposibles al viento.
Allí estoy yo...
Allí estoy yo...,
como un payaso,
un bufón,
un vagabundo,
en una soledad esperpéntica,
situado detrás de la vida,
y delante de la muerte,
Allí estoy yo...
Allí estoy yo...,
donde el polvo cubre al tiempo,
y lo delata en un velo transparente,
surgiendo la lágrima olvidada.
Allí estoy yo...
Allí estoy yo...,
siempre debajo de una mirada,
de una ley,
de una sospecha,
de una duda,
de un miedo de madrugada sin aurora.
¿Por qué...?,
¿Por qué...?,
grietas de acíbar en lágrimas de azabache.
Allí estoy yo...
en un mar sin costas,
en un verso sin talento,
collar de cacofonías infinitas,
en un hombre descoyuntado,
por la dictadura de los fracasos,
que arrodillan la vida al último sorbo,
de una fe sin Dios, sin carne ni crucifijo.
Allí estoy yo...,
allí me quedaré,
allí descifraré mi morir agonizando.
Allí...,
Allí, seré tan último..., seré tan último...,
que nunca mi existencia llegará a la sepultura.
Seré tan último..., seré tan último...,
que todo será inalcanzable,
ni siquiera haber nacido.
JMGU
No hay comentarios:
Publicar un comentario